Curso formativo del Colegio de gA de Sevilla sobre el uso de la Inteligencia Artificial aplicada a la gestoría administrativa

El Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Sevilla celebró el curso «Inteligencia Artificial aplicada a la gestoría administrativa», una jornada de cuatro horas, de 16:30 a 20:30, en formato presencial y online. Reunió a gestores colegiados y a empleados de sus despachos con un objetivo claro: pasar de hablar de la inteligencia artificial a utilizarla en el trabajo diario.

El curso lo impartió Roberto Jesús García Domínguez, diplomado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Sevilla, con máster en Asesoría Fiscal, Laboral y Contable y máster en Gestoría Administrativa. Ejerce como asesor fiscal y contable desde 2012 y está colegiado en el Colegio de Economistas de Sevilla y en el nuestro. A su trayectoria profesional suma una amplia experiencia docente, sobre todo universitaria, en contabilidad, fiscalidad y matemáticas financieras. La presentación corrió a cargo del presidente, Javier Corral, y la vicesecretaria, Isabel María Mateos, que introdujeron la jornada formativa.

Su punto de partida fue el que más ayuda a los asistentes, pues no habló solo de teoría, sino de lo que él mismo hace. De forma autodidacta, ha incorporado la IA a su actividad y la usa para crear aplicaciones y soluciones que mejoran su propio despacho. Ese enfoque dio a toda la sesión un tono cercano y realista.

El cierre fue la parte más participativa. Los asistentes trabajaron sobre un caso real, con dos líneas posibles: una plataforma propia para la gestión de expedientes de extranjería o una aplicación externa y complementaria a GA-MILLENNIUM. Ver cómo una idea del despacho se convierte en una aplicación funcional, paso a paso y a la vista de todos, fue el mejor modo de entender el alcance de estas herramientas.

Los asistentes salieron con tres ideas principales, la IA ya es una herramienta útil para la gestoría, siempre que se use con criterio; la protección de datos y la seguridad no son un añadido, sino el punto de partida de cualquier uso responsable; y el valor está en adaptar la tecnología a las necesidades concretas de cada despacho, y no al revés.

Con esta actividad, el Colegio refuerza su apuesta por la formación continua y por poner al alcance de los colegiados los últimos avances tecnológicos, para que su trabajo sea cada día más eficiente.